domingo, 20 de mayo de 2012

Efe A

Me vuelvo a perder entre papeles, entre bolígrafos de tinta a medias, entre recuerdos que nunca volveré a rememorar, entre palabras pisadas que no se podrán recuperar.
Porque tu dejaste una gran huella en mí, una huella que nunca se podrá borrar, ni con el paso del tiempo, ni con otro pie nuevo.
Prometo que he intentado seguir tus palabras, no aferrarme a los recuerdos, pero todo parecía más sencillo cuando tú estabas aquí, a mi lado. Día tras día intento no volver la vista hacia atrás, emprender nuevos caminos, abrir nuevos horizontes... pero todos los planes que hice, fueron marcados para dos, para ti y para mi, para dos almas errantes en busca de un mismo destino.
Ya no estás a mi lado, ya no vuelvo a ver tu sonrisa, a sentir tus caricias, a escuchar tus labios. Ya siento que tu no estás, pero yo sigo aquí, solo y desamparado.
Las calles están llenas, la gente me rodea, las palabras inundan mi cabeza... pero sigo estando solo, como antes de estar tu, como al principio del cuento, como la primera vez. Y esta vez se que no vendrá nadie a buscarme al castillo, nadie que me tienda esa mano para salir de la torre, nadie que me lleve lejos de mi.
Hoy, como cada uno de los días de mi vida, te echo de menos, a ti y a tu sonrisa, a ti y a tus abrazos, a ti y a tus palabras, a ti y solo a ti. 
Porque por mucho que busque a lo lejos tu mirada, todavía no quiero saber que no la voy a encontrar.
Porque por mucho que crea escuchar tu voz, todavía no quiero saber que no eres tu.
Porque por mucho que me cueste creer que ya no estás, todavía quiero creer que no es verdad.
Y sí, sigo aferrado a los recuerdos, a los momentos que vivimos, a todo aquello que alguna vez me hizo feliz, a eso que solo tu eras capaz de hacer para tornar mis días grises en un bello color azul. Porque tu llegaste a ser la razón de mis días, y de mis noches. Solo tu.
Por eso te necesito hoy a mi lado, en nuestro apartado rincón, mirándome a los ojos, tendiéndome tu mano y diciendo esas ocho palabras que provocan mi sonrisa en momentos como hoy.
Hoy, te echo de menos, pero se que no vas a volver a mi lado nunca más.

Hoy, y desde hace veinte largos y duros meses, no soy feliz sin ti.